A2 vs. B2: Guía técnica para elegir la Cabina de Bioseguridad Clase II adecuada

A2 vs. B2: Guía técnica para elegir la Cabina de Bioseguridad Clase II adecuada

 

En nuestra nota anterior, "¿Qué nivel de contención necesita tu laboratorio?", nuestros especialistas analizan cómo la clasificación de riesgos biológicos (Grupos 1 al 4) define las Medidas de Ingeniería de Contención necesarias para cada proceso. En dicho análisis, se establece que la bioseguridad se construye sobre dos pilares esenciales: la contención secundaria (diseño de infraestructura y manejo de aire) y la Contención Primaria, donde la elección de la Cabina de Seguridad Biológica (CSB) representa la barrera crítica para proteger simultáneamente al operador, la muestra y el entorno.

Dentro del estándar de la industria para los niveles de riesgo 2 y 3 —la Clase II— existe una confusión frecuente entre los tipos A2 y B2. A continuación, nuestros expertos desglosan sus diferencias técnicas para garantizar que su elección cumpla con la normativa y la seguridad operativa.

 

¿Cuando elegir una Cabina de Clase II?

A diferencia de la Clase I, las cabinas de Clase II utilizan un flujo laminar vertical con filtros HEPA y ULPA para crear un ambiente estéril sobre la superficie de trabajo. Son la tecnología de elección para el manejo de agentes de Riesgo Biológico 2 y 3, donde es vital prevenir la contaminación cruzada de la muestra y proteger al personal de los aerosoles.

 

El dilema de la recirculación: A2 vs. B2
La elección depende directamente de las sustancias que se manipulen:

Tipo A2:

Recircula aproximadamente el 70% del aire filtrado y evacua el 30% restante. Es el equipo más utilizado en microbiología general.
No debe usarse con vapores tóxicos o inflamables ya que los filtros HEPA o ULPA no retienen estos contaminantes. Las cabinas Clase II Tipo A2 no son aptas para el manejo de gases o vapores tóxicos, ya que recirculan aproximadamente el 70% del aire y los filtros HEPA o ULPA no retienen contaminantes gaseosos.

 

Tipo B2:

Se define por un 0% de recirculación. Todo el aire (el que entra y el que desciende) se filtra y se expulsa al 100% al exterior.
Las cabinas Clase II Tipo B2 se utilizan cuando es necesario manipular agentes biológicos junto con gases, vapores o sustancias químicas tóxicas, particularmente citotóxicos, ya que extraen el 100% del aire al exterior. Su instalación requiere la instalación de ducto y extractor externo.

 

Evolución normativa: ¿Por qué A1 y B1 quedaron atrás?

Bajo estándares actuales como el NSF/ANSI 49, la industria ha migrado hacia diseños que eliminan puntos ciegos de falla, por este motivo no ofrecemos equipos clasificados como A1 ni B1 a nuestros clientes.

Tipo A1: Poseían plenums* de presión positiva que, ante una falla en las juntas, podían permitir la fuga de aire contaminado directamente al laboratorio antes de ser filtrado.

Tipo B1: Su diseño híbrido (recircula el 30-40%) la hace extremadamente compleja de balancear mecánicamente y muy sensible a cualquier cambio de presión en la sala (como abrir una puerta), comprometiendo la estabilidad de la barrera de aire.


*Plenum: Un plénum es una cámara de aire cerrada a baja velocidad y con presión ligeramente positiva (superior a la exterior). Esta mayor presión favorece que el aire interior tienda a escapar, aumentando el riesgo de fugas y contaminación hacia áreas vecinas si el espacio no está perfectamente sellado.

 

El valor de la calificación y certificación técnica:

Cada equipo es testeado rigurosamente por el fabricante antes de su despacho, la normativa internacional y los protocolos de calidad exigen realizar una validación técnica in situ inmediatamente después de la entrega e instalación para asegurar que el transporte no haya afectado su integridad. Un equipo mal seleccionado o que no reciba el mantenimiento preventivo adecuado representa un riesgo crítico para el personal y el laboratorio.


Para garantizar una protección real, este proceso de calificación y certificación debe realizarse de forma periódica (mínimo una vez al año), luego de traslados o reparaciones mayores, basándose en el estándar NSF/ANSI 49 o los parámetros del fabricante.


El proceso de validación se estructura en las siguientes etapas técnicas:


- Inspección física y visual: Revisión del estado general de la estructura, integridad de conductos y el correcto funcionamiento de las alarmas operativas.

- Test de integridad de filtros HEPA/ULPA: Ensayo de escaneo con aerosoles para detectar fugas o roturas en el medio filtrante y sus sellos.

- Cuantificación de velocidades de aire: Se valida que el flujo de ingreso (inflow) mantenga la barrera frontal y que el flujo descendente (downflow) garantice la protección de la muestra.

- Ensayo de patrones de flujo (Test de humo): Visualización con humo para confirmar que el aire es laminar y unidireccional, descartando turbulencias peligrosas o escapes hacia el operador.

- Pruebas de seguridad complementarias: Medición de niveles de ruido (menor a 85 dB), intensidad de iluminación (mínimo 400-500 lux) y parámetros de seguridad eléctrica.

 

En Zelian, con más de 1.800 equipos de manejo de aire instalados, no solo proveemos tecnología; acompañamos su proceso desde el análisis de riesgo hasta la calificación de sus áreas críticas.

¿Está proyectando una nueva área de trabajo para agentes de riesgo biológico o químico, o necesitás renovar tu tecnología?

Dejá el manejo de aire en manos de especialistas.

 

Contactar

 

Fuentes de referencia:

Manual de bioseguridad en el laboratorio: Cámaras de seguridad biológica y otros dispositivos de contención primaria, OMS
Manual de Bioseguridad en el Laboratorio (3ra Edición), OMS.
Cabinas de Seguridad Biológica: Uso, desinfección y mantenimiento, OPS/OMS.

 

Realice aquí su consulta

A2 vs. B2: Guía técnica para elegir la Cabina de Bioseguridad Clase II adecuada

Las imagenes son de caracter ilustrativo, no contractuales.

Última Actualización: 15/08/2026 14:10